Lilypie Pregnancy tickers

En esos días de frío intenso, mi gata suele subirse a mi cama y hacer malabares para acomodarse cerca de mis pies, por sobre el cubrecamas. Aquella madrugada me desperté sintiendo ese mismo movimiento, esos pasos lentos sobre mis piernas, como intentando buscar un lugar donde reposar; tapado hasta la cabeza, estaba como entre despierto y dormido, pero algo no me dejaba volver a conciliar el sueño, un ruido molesto y al mismo tiempo familiar sonaba como música de fondo en mis oídos... Hasta que lo identifiqué! ...era el típico sonido de la gata arañando el plástico del fondo de su baño privado, intentando cavar y cavar para ocultar su "regalo".
Algo no me cerraba... yo tengo una sola gata, como puede estar en su baño y caminando sobre mi cama al mismo tiempo?
Entre despierto y dormido intentaba analizar la situación, el ruido seguía con mas fuerza aún como era de costumbre, pero los pasos ya no estaban a la altura de mis pies, sino que se dirigían lentamente mas arriba hacia la cabecera de la cama.
Entre despierto y dormido abrí los ojos para ver quien o qué andaba de bromas, con la esperanza de ver alguna cara familiar, o de que mágicamente los pasos desaparecieran y que todo fuese producto de un sueño profundo...
Pero no pasó nada de eso, al abrir los ojos mi visión estaba parcialmente tapada por los kilos de frazadas que tenía encima, en la posición en que estaba, solo podía ver aquello que tenía de frente, y por lo menos no había moros en la costa; al menos eso creí por un segundo...
Ver la cabeza gris de alguien desconocido y con una mueca de sonrisa asomándose frente a uno en medio una pseudo oscuridad, es algo que realmente no se ve todos los días, es algo que te pone a prueba en distintos aspectos, como por ejemplo tu corazón, tus sentidos, o tu capacidad de reacción.
Particularmente, mi reacción fue decir algo, no gritar, pero tampoco un "hola como andas?", era mas bien un insulto sin destino, insulto que terminó en un balbuceo sin sentido. Lo irónico es que en ese mismo momento el visitante gris también se dignó a pronunciar unas palabras, una frase dirigida hacia mi, para luego salir disparado hacia la puerta como una ráfaga de viento, una bengala.
El mensajero dejo su mensaje y se retiró para no volver, pero el mensaje no fue completamente recibido, no fue escuchado. Había sido una amenaza?, un consejo?, o tal vez un aviso?
En ese momento ya estaba completamente despierto, con más dudas que certezas, y con una pregunta sin respuesta... mientras tanto, de fondo la gata seguía buscando petroleo en su baño privado...

2 Se dieron cuenta del plagio:

Bla. dijo...

Mi papá encontró una vez en el colectivo a su vecina, la dueña del almacén del barrio. Hablaron unos minutos hasta que él se bajó en la parada de su casa y se preguntó por qué ella no había hecho lo mismo.
Ahí se acordó de que ella había muerto hace unos años.

No tiene muchísimo que ver con tu texto, pero es a lo que me hizo acordar.
Beso

Walterio dijo...

No te creas, todo tiene que ver con todo. De esas historias con aparecidos, duendes y demas bichos conozco varias, quizas las publique en algun momento...

Saludos!